Así era el suelo debajo de Álvaro Obregón 286 (mapas).

Estas condiciones provocaron que el daño fuera mayor justo en ese punto.

 

 

 

Por Redacción.

NOTA ORIGINAL

 

 

 

 

 

CUARTOSCURO.

 

 

 

 

 

Con colaboración de Baruch Sanginés*

 

Si los mexicas hubieran esperado una hora para que el águila volara hacia los valles en torno a Tenochtitlán otra cosa hubiera sido, dice con cierta gracia Carlos Miguel Valdés González, director general del Centro Nacional de Prevención de Desastre (Cenapred), al referir que el comportamiento del suelo de Ciudad de México es como el de una gelatina.

 

Este tipo de suelo lacustre se caracteriza por amplificar las ondas sísmicas debido a su composición, lo cual aumenta el riesgo de colapso en edificaciones ubicadas sobre el área que abarcaba el lago. Y es en este suelo blando sobre el que estaba localizado el edificio de Álvaro Obregón 286.

 

 

 

 

BARUCH SANGINÉS (@BARUCHOOOO).

Además del tipo de suelo sobre el que se encuentran las edificaciones, las estructuras pueden ser afectadas de manera diferencial debido a sus características. De acuerdo con el Instituto de Ingeniería de la UNAM, edificios con estructuras más altas son vulnerables a ondas sísmicas de mayor periodo de oscilación, mientras que edificios con estructuras bajas son vulnerables a ondas sísmicas de periodos cortos de oscilación.

 

 

 

 

 

 

Para medir este impacto, el Instituto de Ingeniería cuenta con herramientas para identificar las zonas de Ciudad de México donde se produjo una mayor aceleración espectral lo que da una idea de la aceleración que pudieron experimentar los edificios con diferentes alturas.

 

De acuerdo con las mediciones generadas el 19 de septiembre de 2017, las características específicas del sismo de 7.1 ocasionaron un mayor daño en estructuras de 4 a 7 pisos en las zonas donde la aceleración espectral fue mayor.

 

 

 

Al momento de colapsar, el edificio ubicado en el 286 de Álvaro Obregón tenía siete niveles: la planta baja donde se encontraba la recepción y el estacionamiento, y seis pisos de oficinas.

Así se fue construyendo el desastre en Álvaro Obregón 286.

 

 

 

 

 

LA FRANJA DE ACELERACIÓN QUE AMPLIFICÓ EL SISMO.

 

La zona de mayor aceleración espectral se limita a una franja con dirección sur-norte desde Periférico Sur, a la altura del Tecnológico de Monterrey, cruzando sobre avenida División del Norte, y abarca las delegaciones Coyoacán, Benito Juárez, Cuauhtémoc hasta llegar a Gustavo A. Madero.

 

El edificio de Álvaro Obregón 286 estaba dentro de esta franja y sobre suelo lacustre, el cual amplificó la fuerza de las ondas sísmicas, además de prolongar la duración del movimiento intenso durante el sismo. En suelo firme, la duración fue de 36 segundos; en suelo blando, de 60 segundos.

 

 

 

 

BARUCH SANGINÉS (@BARUCHOOOO).

 

 

 

 

*Baruch Sanginés (@baruchoooo) es licenciado en Geografía por la UNAM con maestría en Población y Desarrollo por la FLACSO.

 

 

 

 

 

 

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